Los libros son mì aire, mì consolaciòn, mis refugios.
Es natural: soy una profesora de Letras, y estoy cerca de los cincuenta anos... soy de otro siglo! Pero, después del bachillerato en Literaturas comparadas, hace muchos anos, estudié en una escuela de especialización universitaria, curso de analisys y gestiòn de la comunicaciòn multimediale. Trabajé unos anos en web agencies muy importantes en mì paìs y, casi por casualidad, empezé a ensenar en la escuela superior italiana.
Mis alumnos tienen de los 14 a lo 19 anos y un dìa, muy lejano, ahimé, seràn contables o agrimensores (no sé si esta palabra es correcta en espanol). La mayorìa de ellos no tienen casi nunca libros y deberes hechos, cuando expongo Dante u Giulio Cesare estoy segura de qué sus cerebros estan "desconectados", pero tienen siempre el pelo y el mòvil a la ùltima moda. Estan siempre "conectados" con los amigos, reales y/u virtuales, siempre sus dedos apretan las teclas del mòvil con una velocidad sorprendente.
Nosotros los profesores somos viejos, casi todos con gafas. Yo soy entre los mas jovenes de los de plantilla. Los verdaderos jovenes profesores son suplentes qué pasan por la escuela como un rayo: tiene buenas idea, utilizan el PC, pero desaparecen después unos meses.
La escuela es un edificio de la mitad del siglo pasado, con ventanas che se cierran tal vez con dificultad, pizarras antiguas, puertas "vintage" y paredes grises. Hace dos anos el ministerio de educación y ciencia doté cada aula de un misterioso armario metàlico cerrado con clave. Hace tres meses el mismo ministerio nos entregué un PC por cada aula y una LIM - Lavagna interattiva multimediale (pizarra multimedial). El PC y el làpiz electronico estan cerrados en los armarios. La manana el bedel, si està, abre el precioso armario e coge el precioso PC. El làpiz queda en el armario: es demasiado precioso y los alumnos podrìan rumpirlo.
Tenemos libros de escolaridad electronico desde hace tres anos, per no son tan "user friendly" y la conexion no es apta para la cantidad de usuarios.
Esto es lo que pasa en mì escuela, cerca de Milano, Italia.